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Desarrollo Psicomotriz

“Movimiento y cuerpo es al niño lo que el lenguaje para el adulto.”
Bernard Aoucouturier

El dominio corporal les aporta seguridad, placer y mayor capacidad para descubrir el mundo

En Piruetas entendemos que en esta etapa la sensación, la emoción, el placer y el disgusto, el incipiente pensamiento, el aprendizaje y el conocimiento están unidos indisolublemente al “hacer” y la acción es “movimiento corporal”.

Por ello resaltamos la importancia de la experimentación con el propio cuerpo, del movimiento como instrumento de expresión de afectos y emociones, y del dominio del espacio y los objetos por medio de la propia acción.

Nuestro objetivo es favorecer el paulatino descubrimiento, control y dominio del cuerpo, su tono y su movimiento para facilitar la relación y la comunicación que el niño va a establecer con los demás, el mundo y los objetos.

¿Cómo lo conseguiremos?

Los Bebés (0-1 años)

Espacio y materiales dispuestos con seguridad y sin riesgos.
Atmósfera de ternura y dedicación personal.
Estimularemos el desarrollo de un tono muscular adecuado, el descubrimiento del cuerpo y sus sensaciones.
Ejercicios de libre exploración con pelotas diversas, telas, cintas, juguetes de estimulación…
Ejercicios posturales estáticos y dinámicos con manipulaciones y uso de rulo, manta, pelota de Pilates…
Masaje individual con técnica Shantala*

Niños de 1 a 2 años

El dominio psicomotor en general evoluciona con rapidez. Su impulso motor es muy poderoso. Es un momento en el que aumenta la vitalidad, la resistencia física y la confianza en sus posibilidades.
En el segundo semestre, mejora el equilibrio permitiendo que el niño camine con rapidez en un intento de correr, puede bajar las escaleras, puede lanzar un objeto de pie sin perder el equilibrio; dejar el peso sobre una pierna y dar una patada a la pelota; agacharse, levantarse y jugar en cuclillas…
Puede trepar por la espaldera, hacer rolidos sobre el eje horizontal y vertical y manejar su cuerpo con soltura en posiciones de contacto con el suelo.

Trabajaremos para afianzar la marcha y experimentar todas sus posibilidades motrices.
Desarrollando e integrando aspectos neuromusculares, como la coordinación y el equilibrio, y adquiriendo a su vez, destreza y agilidad.
Sesiones en el gimnasio.
Atmósfera de expansión, de libertad de movimientos…
Desplazamientos, circuitos con rampas, con túneles, con diferentes pendientes y superficies, trepas y balanceos, juegos con pelotas, aros, cintas…
Dinámicas de expresión corporal con música.
Del movimiento a la calma con relajación y actividades de contacto con telas, con mantitas, con abrazos, con plumitas que hacen cosquillas…

Niños de 2 a 3 años

En esta edad el acto motor se vuelve más preciso por maduración cortical y comienzan a automatizarse movimientos globales, se incrementa la noción de esquema corporal y el cuerpo se organiza como unidad.
Empiezan a existir la “anticipación” y el “proyecto de la acción” fruto del pensamiento representativo: ¿Me voy a subir por allí?; Voy a trepar y saltar…

Sesiones en el gimnasio.
Atmósfera de entusiasmo, de iniciativa pero también de seguridad y autocontrol.
El espacio se organiza para brindar libertad de movimiento.
Las sesiones alternan consignas dirigidas como libre exploración en situaciones motrices guiadas.
Trabajamos con aparatos y grandes objetos (colchonetas, bloques de psicomotricidad, espalderas, bancos suecos, trapecio, anillas…).
Utilizamos objetos que pueden manejar con las manos y los pies para desarrollar la percepción y la coordinación visomotriz.
Las aventuras simbólicas en la selva, el bosque, el cielo, la montaña, el campo o el mar…; nos permitirán desarrollar el esquema corporal y las habilidades motrices básicas: correr, saltar, rodar, mantener el equilibrio, lanzar, chutar…
La música y el ritmo entran en acción para marcar los tiempos de inicio, desarrollo y final de cada sesión.
La expresión corporal nos ofrece la oportunidad de “danzar” y descubrir las posibilidades del propio cuerpo y de objetos y materiales como los pañuelos, las telas, las cintas, las cajas, los sombreros…
Yo, tú y nosotros. Desde la conciencia de la propia identidad (yo soy) a la conciencia de “nosotros hacemos, jugamos”… Provocamos acciones de grupo y de cooperación.
De la explosión del movimiento a la calma del final, terminamos con unos minutos de “quietud serena”, facilitando la relajación del tono con el contacto con el suelo, los deslizamientos, masajes entre ellos…