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El control de esfínteres: Cómo lo hacemos en Piruetas

Hay infinidad de textos, vídeos y hasta tutoriales sobre el control de esfínteres en la red, nosotros hablaremos de cómo, en Piruetas, les acompañamos a los niños y niñas en su proceso individual para lograr superar este hito evolutivo de manera natural, con alegría y orgullo de crecer. Y a vosotros, papás y mamás, mediante pautas y herramientas para darles apoyo con seguridad y paciencia.

 

Uno de los principios para comprender el proceso es que el control de esfínteres no se aprende por ensayo y error. Se adquiere cuando el niño está maduro para ello. Caminar, hablar y comer, son funciones que se adquieren cuando los niños están lo suficientemente maduros. Son adquisiciones paulatinas, lentas y que llevan su tiempo.

 

Controlar esfínteres no es sólo una cuestión orgánica, que se acabará logrando en un momento u otro. Controlar esfínteres tiene unas consecuencias psicológicas, es un cambio evolutivo importantísimo que va ligado a una mayor autonomía e independencia y que supone abandonar al bebé que usaba chupete, pañal y dependía del adulto para todo; por tanto no debiéramos restarle importancia.

 

Los niños empiezan a controlar las ganas de hacer pis y caca entre el segundo y el tercer año de vida. Por eso, intentar quitar el pañal a nuestro hijo antes de los 24 meses no suele servir de nada. Él nos indicará el momento en que está preparado; es muy importante respetarles y tener paciencia.

 

Es esencial que atraviesen el cambio con alegría y estén orgullosos de sus logros, que el objetivo sea que ellos, por sí mismos, quieran ir al váter a hacer caca o pis.

 

ALGUNAS DE NUESTRAS CONSIDERACIONES

En Piruetas les y os apoyamos durante todo el proceso:

  • Acompañando sus iniciativas y afianzando el sentimiento de eficacia y autoestima.
  • Confiando en sus capacidades.
  • Respetando los ritmos propios de desarrollo.
  • Haciéndoles sentir “sostenidos” y “contenidos”.
  • Aportando la seguridad afectiva de nuestras relaciones estables, continuas, cálidas…
  • Valorando con empatía comprensiva sus esfuerzos.
  • Recomendamos iniciar el cambio teniendo en cuenta la información que os aportamos en nuestros talleres.
  • Nuestro objetivo es que atraviesen el cambio con alegría por crecer, que estén orgullosos de hacerse mayores y que sean “ellos los que quieran ir al váter a hacer caca o pis”.
  • El control de esfínteres supone una mayor autonomía e independencia del niño y la niña por lo tanto debemos facilitarle las cosas con ropa cómoda. La comunicación diaria entre vosotros y las educadoras es fundamental, los encuentros diarios y la agenda se hacen indispensables.

EL PROCESO PREVIO

  1. Antes de empezar y aún antes de verle síntomas de madurez trabajamos su autonomía en hábitos de higiene y cuidado de uno mismo. Les enseñamos a quitarse el pañal (cuando tienen pis) y tirarlo en el contenedor de pañales, también a limpiarse ellos mismos con una toallita sus genitales, a bajarse y subirse la ropa y por supuesto a pedir ayuda cuando la necesiten.
  2. Cuando hablamos del cuerpo nombramos a los órganos genitales por su nombre: pene, testículos, vulva o vagina.
  3. A partir del segundo trimestre en las aulas de 2-3 años (Azul y Verde), les invitamos y motivamos a sentarse en el váter a hacer pis en los momentos de los cambios aunque luego volvamos a ponerles el pañal.
  4. Así comenzamos a moldear al cerebro, enviando estímulos de sentarnos cada hora y media o dos horas (hora de cambios), de tal manera que puedan procesar la información de cuándo estar seco, (contener) y cuándo vaciar.
  5. Insistimos en favorecer los aprendizajes yendo de lo fácil a lo difícil y con objetivos cortos y progresivos que nos garanticen (en cierta medida) la satisfacción del niño en lograrlos.
  6. Proponemos que el inicio en la escuela sea paulatino. Las actividades didácticas y la rutinas hacen que se encuentren concentrados en otras cosas, y la información interna del cuerpo (sensaciones cenestésicas) puede que les llegue tarde o mal, por ello partimos de una mayor dificultad que cuando están en casa.

 

EL INICIO DEL CAMBIO EN LA PRÁCTICA

La primera semana:

  • Llegan a Piruetas con braguitas o calzoncillo y están sin pañal hasta la hora del cambio (11:00 a 11:30h), a partir de ese momento le ponemos el pañal hasta la hora de la comida.
  • Cuando ya consiguen hacer pis o caca en el váter, les decimos que muy bien, dejamos que ellos tiren de la cadena. Pero no celebramos de manera exagerada, es mejor que ellos mismos vean y sientan si “ha salido”
  • Después de comer se sientan en el váter y nuevamente les ponemos el pañal para la siesta.
  • Después de la siesta se quitan el pañal, se sientan a hacer pis en el váter y a partir de ese momento se quedan en braguitas o calzoncillos hasta la hora de salida.

Alrededor de la segunda semana:

  • Si el niño ha logrado estar seco en los periodos sin pañal, (aunque se le haya escapado alguna vez) entonces avanzamos y quitamos el pañal también en los momentos de actividad dinámica (gimnasio y jardín).
  • Les dejamos con ropa interior hasta el momento de la siesta y sólo le ponemos el pañal para dormir.
  • Cuando logren mantenerse secos durante una semana en la siesta, entonces retiramos el pañal por completo.

Consideraciones prácticas:

  • Pedimos a los padres que traigan a la escuela dos cambios de ropa con calcetines y un par de zapatos incluidos.
  • La ropa debe ser fácil de subir y bajar: PANTALONES O FALDAS DE GOMA, CAMISETAS DE NENE O NENA Y NO BODYS, (evitar cinturones, cremalleras, petos, leotardos). Al principio necesitarán ayuda pero a los 3 años casi todos los niños están capacitados para bajarse y subirse la ropa.

 

Como siempre el clima de serenidad, afecto, comprensión pero también de alegría por verles crecer caracterizan nuestra forma de trabajar.

Si quieres más información ponte en contacto con nosotros y te enviaremos el texto completo del Taller “El control de esfínteres: Cómo ayudar a nuestros hijos a superar el paso del pañal”.

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