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Los primeros 6 meses de vida de tu bebé

Escribir sobre los primeros 6 meses de vida de un bebé puede tener muchas y diferentes perspectivas.

Hoy hablamos de la relación entre desarrollo neurológico y necesidades del bebé.

Los humanos nacemos inmaduros y prematuramente respecto al resto de mamíferos. De hecho, puede que esa indefensión al nacer, que hace que los bebés dependan completamente para sobrevivir de sus progenitores, sea lo que nos ha dotado de la inteligencia única y compleja, también social, que nos caracteriza como especie.

El bebé necesita 9 meses para alcanzar hitos que muchos animales dominan en el mismo momento del nacimiento (las posibilidades de ponerse de pié, de andar o de nadar…). Afortunadamente para la supervivencia de nuestra especie, los humanos, a diferencia de otros animales, tenemos una capacidad cognitiva única que nos permite identificar las necesidades de los otros, lo que resulta especialmente útil para cuidar a un recién nacido indefenso.

Los bebés humanos tardan 2 meses en levantar la cabeza sin ayuda, 4 meses para darse la vuelta, 6 para sentarse, 9 para ponerse de pie y 12 para dar los primeros pasos, y eso es solo el comienzo del precio que debemos pagar como especie por tener un cerebro tan complejo.

Hoy los avances de la neurociencia, además de conocer que el cerebro del bebé se duplica en tamaño en el primer año y a los 2 años es tres veces más grande que en el momento de nacer; ha logrado identificar que los distintos componentes del cerebro tienen picos de crecimiento en diferentes momentos a lo largo del desarrollo, desde la concepción hasta el fin de la primera infancia (Kang y otros, 2011). Estos períodos de formación y crecimiento intensos en los que las condiciones ambientales tienden a surtir efectos específicos, son llamados “períodos sensibles”.

Y aunque aún quedan innumerables incógnitas acerca del desarrollo y funcionamiento del cerebro, el Consejo Científico Nacional sobre el Desarrollo del Niño de la Universidad de Harvard declara que:

“Ya que los circuitos de nivel inferior maduran pronto y los circuitos de nivel superior lo hacen más tarde, los diferentes tipos de experiencia son de importancia vital en las distintas edades para lograr un óptimo desarrollo cerebral, que es un concepto denominado experiencia adecuada a la edad”

Mirad en la imagen las áreas que corresponden a esos “circuitos de nivel inferior”:

Funciones del cerebelo, del lóbulo temporal y occipital y del tronco del encéfalo (brain stem) que aunque no salen en la imagen están relacionadas con las tareas básicas de y la regulación del ciclo del sueño y la vigilia.

Supervivencia: la respiración, el ritmo cardíaco pero también la capacidad de succión, deglución.

 

 

https://www.cognifit.com/es/funciones-cerebrales

Inmediatamente después del nacimiento, las experiencias sensoriales, sociales y emocionales básicas son esenciales para optimizar la arquitectura de los circuitos de nivel inferior.

Al alcanzar las edades sucesivas, se vuelven decisivas otras clases (más sofisticadas) de experiencias para modelar los circuitos de nivel superior. (National Scientific Council on the Developing Child, 2007, pág. 4)

Por eso las necesidades básicas del bebé en estos primeros 6 meses de vida extrauterina son fundamentalmente la continuación de aquello que no necesitaba porque estaba satisfecho cuando estaba dentro del vientre de su mamá:

  • Comunicación
  • Contacto
  • Movimiento
  • Alimentación

Las necesidades básicas pertenecen a la propia naturaleza del bebé y son tan naturales que según Laura Gutman, si las mamás confían en su intuición más íntima y maternal, son capaces de atenderlas sin necesidad de consejos ni recetas.

Comunicación:

Con su mamá o con su persona de referencia, que al principio debería ser sólo una, a través de la mirada, de las palabras, de la presencia y por supuesto del amor.

Comunicación es mirada exclusiva, es entrar en contacto con el bebé dedicándole un tiempo exclusivo para él, mirándole, observándole, escuchándole y haciéndole saber que estamos con él y sólo con él.

Los bebés comprenden y el ejercicio de hablar con nuestro bebé es entrar en la misma sintonía y aunque ellos aún son pequeños y su cerebro como ya hemos dicho, es inmaduro, sus canales perceptivos y emocionales están más abiertos y son entonces más intuitivos y receptivos (área sensorial del cerebro)

Hablemos con nuestro bebé, hablemos de lo que sucede y de lo que va a suceder, anticipemos qué vamos a hacer, si vamos a salir, si vamos a bañarles, si vamos a dejarles en la escuela, démosles información para que puedan prepararse y se acomoden a cada situación.

El bebé comprende mucho más de lo que pensamos y si le hablamos él escucha. Y si le hablamos también aprendemos a escucharles y cuando le pase algo y lo comunique con su llanto podremos entender qué le pasa, qué nos quiere decir.

Aunque no lo parezca, hablar en primera persona supone decir lo que nos pasa con más verdad y ello tranquiliza, genera comprensión y acercamiento.

Y es a partir del lenguaje que usamos con nuestro bebé, como él va organizando su estructura personal, su primer “YO SOY”.

Contacto:

Todo bebé necesita estar “en contacto”, que le sostengan, que le acunen, que le abracen, que le cojan…

Necesita estar calentito, cobijado y “acompasado” por el movimiento que tal cómo sentía en el útero necesita sentir ahora en el espacio aéreo.

El contacto les permite tomar referencias de sus fronteras corporales que aún no tiene, el tener su piel en contacto con otra persona hace que sienta seguridad y ello le ayudar a crecer seguro.

Movimiento:

Pasar de la vida intrauterina a la vida aérea es abandonar el acompañamiento en movimiento constante, debemos tomar consciencia de que la quietud total antes del parto no existía.

Siguiendo a Jean Piaget, los bebés desde el mismo momento de su nacimiento empiezan a desarrollar una serie de estrategias que le ayudan progresivamente a comprender el mundo que les rodea. Este aprendizaje se efectúa a través de sus órganos sensoriales y de sus propios movimientos.

El desarrollo neurológico y por tanto psicomotor en los rimeros meses de vida, es un proceso de cambio sistemático, gradual, adaptativo, donde es necesario perder algunas funciones para poder adquirir otras. (por ej. no es posible lograr la aprehensión voluntaria a los 3 meses, si no ha desaparecido el reflejo de aprehensión involuntario)

Además todo nuevo aprendizaje se apoya sobre lo aprendido anteriormente y no es posible saltar etapas.

El bebé comienza a mantener la cabeza erecta mientras está en el regazo de su mamá, entre el tercer y el quinto mes de vida. Para poder incorporarse por él mismo, el bebé tendrá que poder mantener recta su propia cabeza, y también deberá mantener una postura correcta de la parte superior del tronco, una habilidad que adquirirá tan solo entre el sexto y el décimo mes de vida, esta premisa es aplicable a la mayoría de las áreas del neurodesarrollo.

Alimentación:

Algunos autores afirman que la leche materna, que aporta valiosos nutrientes, que ninguna otra leche mamífera puede brindar, es indispensable para concluir un correcto neurodesarrollo.

En mi opinión creo que si bien la leche materna es específica para la especie humana y por tanto la mejor. Más importante aún es el apego, y la relación de seguridad afectiva que se transmite en el momento de la alimentación ya sea con el pecho o con biberón.

Se ha descrito, por ejemplo, que el maltrato infantil es capaz de disminuir el volumen cerebral y el número de sinapsis, como una influencia negativa del medio ambiente, al igual que el alcohol y muchas drogas.

Para terminar:

“Las experiencias tempranas marcan las conexiones cerebrales y, por ende, el futuro del ser humano”.

El Dr. K. Swaiman, brillante neurólogo infantil norteamericano y autor de varios textos, señalaba, al respecto, hace más de una década, “El futuro del hombre está en el cerebro de los niños. Si cuidamos el cerebro de los recién nacidos y niños, estaremos cuidando a la humanidad”.

 

http://earlychildhoodmagazine.org/es/lo-que-ocurre-en-el-cerebro-de-los-ninos-muy-pequenos-durante-el-proceso-de-aprendizaje/

https://bernardvanleer.org/app/uploads/2016/03/El-cerebro-en-desarrollo-0131.pdf

https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?pid=S0370-41062008000700003&script=sci_arttext&tlng=en

http://portal.oas.org/LinkClick.aspx?fileticket=JEGdkSC9TWg%3D&tabid=1282&mid=3693

 

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